google229b75538b77eb57.html La Responsabilidad en GoodWorking.

La Responsabilidad en GoodWorking.

July 23, 2018

La Responsabilidad en GoodWorking contiene en la misma proporción amor y respeto.

Amor por lo que un_ hace y cómo lo hace y unos buenos límites claros entre todas las personas que componen un equipo son imprescindibles. Ésto, junto con el reconocimiento de lo que un_hace y aporta al equipo, así como el reconocimiento de lo que los demás aportan y el respeto hacia TODO lo que interviene en el negocio es sinónimo de éxito.

Por lo tanto, aquí es de suma importancia la confianza, la sensación de equipo y la verdadera comunicación entre todas las personas que trabajan juntas.

 

Cuando uno es responsable de cualquier trabajo, dentro de una empresa que vibra Goodworking,  significa que ama y respeta todo lo que está implicado en esa labor. De manera, que las relaciones laborales con las demás personas y con los recursos de la organización van a estar siempre en óptimas condiciones.

El clímax laboral derivado de este tipo de entornos es el paraíso empresarial en la Tierra, existe y es posible. Y se llama GoodWorking.

 

Como ya hemos mencionado en otras ocasiones, éste es un camino que comenzar a transitar para muchos seres humanos, puesto que todavía en los colegios y universidades no se enseña. En el momento en que lleguemos a las 100 empresas seguramente las disciplinas GoodWorking formen parte de la educación pública.

 

 

El término Responsabilidad bien entendido para Goodworking significa Amor, sí, amor.

Para quien no lo sepa, el verdadero amor siempre va acompañado de respeto. Respeto a tu propia persona, a las demás y al entorno en el que habitamos.

 

¿CÓMO SE LLEGA AL AMOR Y EL RESPETO?

A través de la Paz.

Cuando un_ elige la paz en TODO, un_ mism_  se está respetando a sí mism_  y entonces, todos los procesos en el trabajo y en nuestras vidas fluyen y se armonizan. 

 

Cuando uno es responsable de sí mismo, el máximo al que aspira es sentirse bien en cada momento.

Responsables de nosotr_s mism_s.

Así que responder con habilidad,  ante un cerebro lleno de pensamientos a los cuales uno mismo no ha autorizado a circular, es aprender a gestionar nuestras mentes para ponerlas siempre al servicio de nuestro bienestar, de nuestra paz. Cuando el estado de paz reina en el interior de una persona todo lo que siente, dice, decide y hace, emana paz.

Por ello, en GoodWorking el trabajo personal de crecimiento interior de todos los seres humanos del planeta es pieza clave y fundamental. Por eso fomentamos desde aquí y para nuestra cultura occidental, la introducción de prácticas más contemplativas como el Mindfulnes, los paseos, o cualquier deporte o actividad en la que la persona entra en el llamado estado de FLOW. Pintar, leer, hacer cerámica, ir a la playa, a la naturaleza, jugar con los niños... cualquier actividad en la cual lo pensamientos incesantes de tu mente pierden fuerza y encuentras la conexión con tu verdadero ser, tu alma, donde reina la Paz y siempre estuvo allí, sólo que lo habíamos olvidado.

 

Cuanta más costumbre tengamos de conectar con nuestra verdadera esencia, en estos estados de FLOW, observaremos cambios en nuestro interior. Al cambiar las prioridades y elegir el bienestar cambia nuestro foco, cambian los valores, cambian las estructuras, cambia el sistema de creencias y de valores. Y entonces la vibración GoodWorking comienza a volverse una realidad en tu vida.

Ya ves, todo comienza adentro, en el interior de las personas.

Sí, amor y respeto, empezando por ti, ámate, respétate;

y ama y respeta todo lo que te rodea. Haz todo lo necesario para conseguirlo. si tienes esta intención, te aseguro que el camino se vuelve fácil y llegan cosas inesperadas a tu vida, acontecimientos, personas...

Un mundo nuevo se abre ante ti.

Y verás cambios asombrosos en tu vida.

 

Sí, Amor.

Amor y respeto en las Organizaciones del S.XXI.

Armonía y paz. Negocios con corazón. Negocios eficientes, muy rentables y muy muy humanos.

 

GOODWORKING, El PARADIGMA LABORAL VALOR 100 % EN LAS EMPRESAS DEL S.XXI.

 

Gracias, gracias, gracias.

 

¡Hasta el próximo artículo!

 

 

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